Capítulo 206 – una visita a Neville.
Esa mañana después de que Dante se fuera, Emma fue hacia la habitación de Eva, allí la acurrucó y le dio pecho, incluso trató de jugar un rato con ella, sin embargo, por más que intentaba, la niña no dejaba de llorar, sus lágrimas salían desesperadamente de sus ojitos que estaban tornándose de un color rojizo.
–¡Shh bebé! Ya no llores más – ella la meció para que se tranquilizara, pero aquello no funcionó.
Cuando su mamá vio su carita, fue como si hubiera podido notar un dejo de preocupación