Capítulo 208 – el sebo de la trampa.
Emma estaba exasperada, ese día tampoco podría ir a la oficina ya que debía quedarse en casa cuidando a Eva, a pesar de que Dante prometió un par de días antes que él cuidaría de la bebé.
–¡Hoy es tu turno! – le reclamó ella – yo tengo que ir a la agencia, necesito el balance financiero de Susan, hay muchas cosas que tengo que hacer, ¡No me puedo quedar con la bebé, Dante! – soltó con frustración.
Aunque amaba a Eva con cada parte de su corazón, Emma sabía que tenía que establecer un balance