Capítulo 105 – no sueltes mi mano, por favor.
El club donde se llevaba a cabo el evento era uno de los más prestigiosos de la ciudad, solo bastaba ver la decoración del jardín frontal y la seguridad con la que contaba, para darse cuenta de eso. Aquella noche, por supuesto, no fue la excepción.
En cuanto estuvieron en la entrada, el chofer bajó del auto y abrió la puerta para Emma, quien, a pesar de estar a acostumbrada a sitios suntuosos, se maravilló por la exquisita decoración que tenía enfrente.
–Pensé que industrias Neville estaba atra