Sebastián sonríe con desdén, el eco de su reunión con Pablo resuena en su mente como un susurro asfixiante. Ahora más que nunca está convencido de que Ana es la elegida para llevar a cabo el proyecto. Aunque Pablo quiso mostrarle muchas razones para elegirlo a él y no a Ana. Esa idea le desagrada profundamente. Dispuesto a conciliar el sueño toma un libro del estante, las páginas en blanco parecen burlarse de su intento de desconectar. Mañana, entre tantas cosas, debe contactar a Ana, desentrañ