Capítulo 50: Con rabia.
— Señorita Urriaga, sería mejor para ti si salieras de aquí, no tolerare este trato hacia mi futura esposa. — dijo Leonardo con aquella frase sonando como una amenaza.
Mariana se arregló las mangas de su costosa blusa. Mirando a Arianna, pudo ver cómo esta no mostró rastro alguno de intimidación a pesar de llevar sus mejillas ya muy coloradas debido a los golpes. En su rostro mallugado se dibujaba una sonrisa de satisfacción. Aquella odiosa actitud de superioridad de parte de su odiada media he