Capítulo 43: Fingiendo.
Arianna se sintió sobre cogida en aquel beso que invadió cada rincón de su alma. El miedo de ser traicionada de nuevo la dominó. Leonardo Prego no era un mal hombre, se lo había demostrado, pero los malos recuerdos de toda una vida llegaron hasta ella en ese momento. ¿Ella podía ser feliz? No. Aquello no había terminado, y estaba segura de que su padre y hermana no iban a dejarla solo así. No era justo embarrar a Leonardo en aquel lío entre los tres, y que por el odio de siempre él terminara su