Capítulo 160: Malos momentos pt. 2.
Todos habían dejado de hablar o de murmurar, y un silencio sepulcral se había instaurado en el lugar. Las lágrimas de Arianna se resbalaban en sus pálidas mejillas, y sus ojos enrojecidos por el llanto le lanzaban mil cuestionamientos a Leonardo.
—No es lo que tu piensas, Arianna. — dijo Leonardo intentando hablar con su esposa.
—¿Qué no es lo que ella piensa?, ¿Dice que usted no ordenó que esos hombres los persiguieran por toda la ciudad para que nos hicieran arrestar? — dijo Maximiliano camin