Capítulo 152: Demencia.
El rubio se río. — Descuida, puedo saber que no eres una chica fácil, así que, vayamos —
Sonriendo ambos, rápidamente subieron a un automóvil, sin saber que habían sido observados con rencor por Mariana Urriaga, quien llena de rabia marcaba un numero en su teléfono.
—Ese perro infiel… ¿Cómo se atreve a engañarme con una mustia de clase baja? Y yo todavía que fui a recogerlo… — musitó la caprichosa mujer mirando con indignación.
Mariana estaba furiosa. Había visto a Renato con esa mujer descono