Capítulo 146: El favor negado.
Tomando su celular, marco aquel número que se había tentado a marcar desde hacía varios días.
— Señor Ferdinand, soy Belmares. ¿Podría recibirme en su despacho está tarde? Me gustaría contratar sus servicios —
Recibiendo una respuesta afirmativa, cortó la llamada. Ferdinand Clutier, era nada más y nada menos que el mejor investigador privado de todo Estados Unidos, estaba seguro de que, si alguien podría desentrañar su pasado, era ese hombre.
En la mansión Urriaga, Maximiliano miró con pesar a