Capítulo 145: Pasado no pisado.
En el departamento de Renato, aquella comida “especial” se había terminado, y Mariana se había marchado tan pronto como había pasado con la excusa de dar “las nuevas buenas” a su madre y su padre. Aquellas hojas en sus manos decían que esa maldita mujer estaba esperando a su hijo y era tan definitivamente verdadero que sintió morir, pero no se sentía feliz o emocionado con la noticia. Ser padre no había sido uno de sus más grandes anhelos, pero si habría querido serlo junto a la mujer que realm