Capítulo 120: Memorias pasadas. Parte 1.
— Gracias, señor Renato, estoy en deuda con usted. — dijo Julia.
El rubio asintió. — No te preocupes, puedes pagarme alguna vez aceptando tomar solo un café conmigo, claro, sin que mi querido hermanito se entere, ya lo conoces, es un miserable gruñón con cara de pocos amigos, y si se entera que invité a su linda asistente, seguramente intentará colgarme de mis partes nobles. — respondió.
Julia soltó una encantadora risita al imaginar tal escena, y Renato sintió aquella risa bastante linda.
— Es