Capítulo 120: Memorias pasadas. Parte 1.
— Gracias, señor Renato, estoy en deuda con usted. — dijo Julia.
El rubio asintió. — No te preocupes, puedes pagarme alguna vez aceptando tomar solo un café conmigo, claro, sin que mi querido hermanito se entere, ya lo conoces, es un miserable gruñón con cara de pocos amigos, y si se entera que invité a su linda asistente, seguramente intentará colgarme de mis partes nobles. — respondió.
Julia soltó una encantadora risita al imaginar tal escena, y Renato sintió aquella risa bastante linda.
— Es usted muy diferente de su hermano, sin duda alguna. — aseguró Julia.
Su madre le había pedido mantener su identidad como la hija de una noble oculta del todo el mundo, para poder observar a través de sus ojos todo lo que acontecía con las familias Prego y Urriaga y vigilar a Arianna; durante años había estado cerca de Leonardo Prego sin tener demasiadas oportunidades de convivir con su gemelo Renato, pero ahora que comenzaba a conocerlo, no le parecía una mala persona…aunque sabía que había hec