Capítulo 110: Un secreto, el miedo.
En el centro de la ciudad, Arianna sonreía mirando aquellas rascadoras coloridas para gato; entre todo lo que había ocurrido, apenas y habían comprado lo estrictamente necesario para Bolita, y siendo el departamento de Leonardo mucho más grande que el de ella, supo de inmediato que definitivamente aquel enorme rascador con varias casitas sería perfecto para su heroica mascota.
Leonardo sonrió. Los ojos de Arianna brillaban emocionados; aquel rascador multicolor la había enamorado, y aunque nunca había sido un hombre de mascotas, ese gato obeso y adorable sí que se merecía algo así de ostentoso por su valentía.
— Creo que sería perfecto para Bolita, y siento que no lo hemos recompensado lo suficiente por su valiente hazaña, así que, señora Prego, ¿Quiere entrar a la tienda para ver qué otras cosas podríamos llevar para Sir Bolita de la casa felina? — dijo divertido.
Arianna se río. Leonardo era simplemente maravilloso, y parecía que sabía leer la mente.
— Si, me gustaría, Sir Bolita aú