Capítulo 106: Su odio.
“Eres bienvenida cuando gustes a mi departamento de soltero, allí puedes hospedarte el tiempo que desees.”
Ofreció Renato sin dudarlo. Aquella mujer, quizás, era la respuesta que había pedido para lograr separar a su hermano de Arianna y no iba a desaprovecharla.
El aterrizaje en Madrid había sido sin mayores contratiempos. Arianna, colgada del brazo de su esposo, sonreía alegremente después de esas cortas y reparadoras vacaciones de ensueño.
— Ya se, podríamos comprar varios rollos de sushi, a