Adanna
La tensión en la sala crecía cada vez más mientras la última reunión avanzaba. Había mapas regados, puntos estratégicos marcados, todos los secretos de la manada Luna de Acero expuestos.
Y sentía que algo dentro de mí se rompía.
Estaba dividida. Una parte me gritaba que estaba cometiendo un error, mientras que la otra me decía que era lo justo, que necesitaba recuperar lo que era mío, que una vez que todo terminara podría darle estabilidad a la manada y ponerla en alto.
Sin embargo, habí