Puso su dedo, índice en su barbilla y levantó su cabeza
—Otra vez
—Te amo —susurró de nuevo.
La abrazo con fuerza y le dio un beso amoroso en la sien —. No te puedes imaginar lo feliz que estoy en este momento.
Angelina le devolvió el abrazo y apoyo la cabeza en su pecho justo encima del lugar de su corazón, que latía como loco.
—Nunca me dejes, Alexander —dijo.
—Nunca te dejaré, porque te quiero mucho — Alexander dio un paso atrás y la beso en la frente.
Alexander detuvo su auto f