Un año después
Angelina estaba volteando el huevo en la sartén cuando sintió que una mano se movía alrededor de su cintura. Angelina se lamió el labio inferior, una sonrisa apareció en su rostro.
—Buenos días —la saludó en un susurro ronco.
Angelina lo saludo con un, buenos días mientras estaba ocupada preparando el desayuno, pero con los labios de él, ahora ocupados besando su cuello, le estaba costando mucho cocinar.
De repente, su mano se metió dentro de su camisa... que en realidad era l