Un Último Deseo.
—Me estoy divorciando de ti.
Alexander no podía ver su rostro con claridad, pero sabía que sus ojos debían haberse abierto como platos por la sorpresa.
—Si Angelina, te estoy dando lo que quieres, te estoy dando la libertad, puedes vivir tu vida, pero... Alexander hizo una pausa y extendió su mano para tomar la de ella.
—¿Me concederías un pequeño deseo? —susurró con voz quebrada.
Angelina no respondió y trató de liberar su mano de su agarre.
—Por favor, Angelina, solo una última vez —dijo Alex