El día de la cita con su amigo de Vera había llegado, ella vino por mi para llevarme. Javier se había quedado en casa con los niños. Acordamos que sería Javier para no confundir a Emilio y que hasta no tener certeza en el siguiente paso no habría ningún cambio en ello ni en el trato delante de él.
Cuando llegamos a su consultorio me sentí un poco rara en ese lugar, siempre creí que la ciencia estaba peleada con ese tipo de creencias y me daba cuenta que no era así. Carlos había estudiado demas