[Perspectiva de Nicholas]
—¿Cómo se encuentra la señorita Grayson? —inquirió con cortesía el guardia de la entrada mientras le entregaba mi identificación, a pesar de que a esas alturas ya me conocía.
—Bien, creo, enferma igual que ayer, he venido justamente a averiguar cómo está y hacerle compañía.
Me vio con extrañeza y luego de registrarme, me entregó la identificación. Entendible, ni yo me imaginaba tan atento. Era una situación fuera de lo común y ameritaba algo de empatía y humanidad de