Capítulo 33: El bar. Parte I
[Perspectiva de Nerea]
Fue como volver a respirar luego de estar sumergida en una pesadilla casi imperceptible, pero consistente. Mis brazos se movieron solos hacia Nicholas, me aferré a él rodeando estos por su torso. Me escondí en su pecho y sentí luego sus palmas en mi espalda. Reí de alivio, a la vez que las lágrimas se desbordaron como si fueran la descarga definitiva de todo lo que tenía guardado dentro.
Besó mi cabeza y luego acarició mi cabello.
—Lo hiciste muy bien, Nerea, muy bien —su