73. El inicio del caos
Gia
Esa mañana, luego de haber despertado enrollada en los brazos de Carlo, sentí que de alguna forma la mafia nos estaba dando un respiro. Se había colado a la habitación cuando los segunderos del reloj marcaban las tres de la madrugada. Hacer preguntas de donde había estado, fue en vano, se quitó los zapatos y me silenció con un beso para luego quedarse dormido abrazado a mi espalda.
Nunca había experimentado la paz absoluta. Rodeada de calma, arena y mar. muchísimo mar.
Despertarme cuando l