70. Aparentemente frágil
Sebastian
Tres semanas, ¿acabaría entonces esta pesadilla?
Lorenzo, ahora mi ex jefe de seguridad me miró inquieto desde el otro lado del escritorio. Le conocía demasiado bien, estaba pensando en lo que yo le ofrecía a cambio de nada. Pero él también me conocía lo suficiente como para saber que no habían trampas detrás de aquella propuesta.
—¿Tu que ganarías con esto? —Preguntó, se cruzó de brazos y no perdió detalle de ninguna de mis expresiones. Quería buscar algún indicio de respuesta en ell