64. La joven pareja del momento… a la m****a
Bella
Gia y el bebé estaban fuera de peligro y eso era lo único que me importaba.
Me recargué sobre el asiento del auto y contemplé las pequeñas gotas de lluvia de aquella mañana. El reloj en el tablero marcaba las cinco con cincuenta. El amanecer resplandecería pronto en su totalidad.
Rigo conducía por una vía del corso completamente solitaria, lo que resultaba extraño tratándose de una de las calles del centro histórico de roma. Aquel hombre corpulento me ojeaba de vez en tanto a través del