59. Las consecuencias de la mafia
Bella
Me metí al agua y arrastré conmigo el recuerdo de una masacre. Una que difícilmente conseguiría borrarse.
Todo de mi olía a pólvora, sudor y los restos de unos terribles temblores. Cerré los ojos y pretendí que, con aquel hecho, desapareciese todo. Que los remiendos de aquella tarde se fuesen por el drenaje como espuma y sales marinas.
Me sumergí sabiendo que aquello no conseguiría llevarse nada, pero al menos el silencio que producía estar debajo del agua aliviaba. Por un instante, pen