51. No es un espejismo… él está vivo
Sebastian
Uno de mis hombres infiltrados en la seguridad de los Ferragni me informó del enfrentamiento entre Carlo y su padre. También del atentado contra Gia y el forcejeo de Isabella contra los esbirros de Gerónimo por tratar de defender a su hermano.
Por suerte, todos estaban bien, aunque suponía que cada uno estaba a punto de perder la cabeza.
Las cosas ya se estaban saliendo de control y no había tiempo para perderlo. Debíamos actuar rápido y ser cuidadosos, de lo contrario, no saldríamo