111. El diablo y compañia
Bella
Vi los rostros de las personas que más amaba en la vida.
Vi la muestra de amor más grande. La lealtad y el compañerismo a partes iguales en cada uno de ellos. También vi a Sebastian, «mi Sebastian…» el mar inmenso en sus ojos.
Quizás si me hubiese aferrado a su mirada un poco más, no sentiría tan de cerca la pérdida desbastadora. Quizás, solo quizás… nada de esto habría sucedido, pero estaba ridículamente equivocada…
…Y fue justo allí cuando lo supe.
Habría dado mi vida entera por ahorrar