El día con Salomé no estuvo tan mal, hice mi trabajo como de costumbre, solo que sin interactuar de manera romántica con Jean para evitar sospechas.
Ella estuvo tranquila, tanto como para hacerme dudar de si lo estaba haciendo porque Jean se lo pidió, o tramaba algo. Al final, ambas nos fuimos a casa y un nuevo día había llegado.
Yo me levanté temprano para ir a la farmacia que quedaba cerca de la biblioteca, así pasaba saludando a Sara y comentándole mis preocupaciones.
Planeaba comprar una pr