Después de tener una charla con Sara y haberme enterado de que en mi vientre llevaba el fruto de mi amor por Jean, regresé a casa para alistarme.
Por suerte, mi padre y Salomé ya se habían ido a la empresa H&G, por lo que la única que se encontraba en casa era mi madre y las sirvientas.
Ella estaba sentada en la sala, justo como estuvo papá al yo salir. Deseaba que no me prestara atención como solía hacerlo, pero por obras del destino, no fue así.
—Aurora, últimamente se te ve diferente —Me ins