Había llegado al edificio para iniciar un nuevo día de trabajo. En cuanto llegué a la recepción, Sakura se encontraba con una mano en la boca, viendo algo en su celular que la tenía en en total shock.
Me acerqué, ni siquiera se había dado cuenta que yo había llegado, por lo que opté por darle un leve susto piadoso.
—¡Bu! —solté, colocando mis manos en la mesa.
No se sorprendió.
Al contrario, me miró con aflicción y tomó una de mis manos por encima de la mesa. Esa acción solo me dejó más confund