No pude dormir en toda la noche pensando en la cita que tendría con Jean. Él acordó en explicarme los detalles en la oficina, pues anoche lo habían llamado y tuvo que regresar a su casa de imprevisto.
Me preguntaba qué había pasado.
Suspiré, encontrándome con Sakura en la entrada.
—Claramente acabo de llegar tarde —mencionó ella, rascándose la nuca—. Anoche me quedé viendo un maratón de mi serie favorita.
La mujer caminó a mi lado hasta la recepción, en donde había un hombre cruzado de brazos y