112. ¿QUÉ DEMONIOS ESTÁ PASANDO!?
Samira
Media hora antes.
La tensión en la sala de monitoreo es palpable, como una losa pesada sobre mis hombros. Observo las pantallas con creciente ansiedad, viendo cómo cada minuto que pasa nos lleva más cerca del desastre. Un sudor frío me recorre la espalda mientras el equipo de operaciones se prepara para entrar en acción, pero el plan se ha ido a la mierd4 demasiado pronto.
Se suponía que las chicas estarían juntas en la sala adyacente, pero no es asi, no hay ni rastro de las mujeres, p