113. Lo siento, princesa
Amir
El dolor estalla dentro de mí apenas siento la hoja de la navaja atravesar mi espalda, pero lejos de detenerme, lo que hace es que me llena de furia.
No sé cuánto tiempo llevo enfrentandome a Karim, pero sé que no voy a descansar hasta saber que ha dejado de respirar, que ya no es una amenaza para mi familia y es ese mismo pensamiento el que hace que, pese al dolor, me gire sobre mi cuerpo y tomándolo por sorpresa lo agarro del cuello antes de estamparlo contra la pared.
Puedo sentir la