A Lucía no le constaba nada de esto, estaba totalmente concentrada en prepararse para el próximo concurso de joyería.
El examen preliminar era relativamente sencillo, ya que solo requería una carta de presentación de uno de los maestros joyeros o una carta de recomendación de un tutor de la escuela.
Sin embargo, un requisito tan sencillo era difícil para muchos, y se producían muchos rechazos. Lucía, que estudiaba diseño de joyas, habló con su tutor y aprobó el examen preliminar.
La siguiente pr