Lucía sacudió la cabeza, divertida.
—Está bien. ¿Acaso… te molesta algo?
Lisa asintió rápidamente.
—Sí, al chico que me gusta nunca le he gustado ni ha querido aceptarme, ¡ugh!
—¿Cómo es eso posible? —Lucía levantó una ceja. Tenía curiosidad.
Lisa no respondió ni le dio la oportunidad a Lucía de preguntar más. En su lugar, levantó la cabeza y le preguntó seriamente.
—Lucía, ¿tienes alguna persona especial que te guste? ¿Tuviste novio antes de casarte con Jorge?
Lucía negó con la cabeza.
Lisa exc