Alberto observaba la situación entre Leon y Osvaldo con una mezcla de comprensión y preocupación. Él ya imaginaba como el clima entre los dos sería tenso, pero su patrón y amigo demostraba un enorme autocontrol al lidiar con lo que sucedió con Lana. En su lugar, Alberto no sabía si tendría esa virtud. Él creía que lo que más sostenía la mano de Leon para que no se vengara de su hermano era la oportunidad de rehacer la vida a su lado.
Antes de entrar en los asuntos del trabajo, Alberto sintió la