Lucian
Aprieto los puños, el suelo tiembla bajo mis pies como una advertencia. Cada vibración me atraviesa, me sacude, debilitando mi resolución. Ya no hay lugar para la duda, ya no hay lugar para los arrepentimientos. La verdad que hemos intentado huir, que hemos buscado comprender, ahora se alza ante nosotros, en forma de una prueba final. El mar a lo lejos se desata, las olas elevándose alto en el cielo, como si el océano mismo estuviera atrapado en una furia. Y a nuestro alrededor, el mundo