Lucian
Permanezco inmóvil, el peso de las revelaciones gravitando a mi alrededor como una nube lista para engullirme. El silencio es pesado, abrumador, casi tan palpable como el aire saturado de recuerdos y verdades olvidadas. La visión del cielo desgarrado por los relámpagos me obsesiona. Cada destello de luz me atraviesa como un latigazo, un recordatorio cruel de que este mundo, esta realidad en la que nos encontramos, está a punto de colapsar.
Morgane y Dorian están ahí, sus siluetas borrosa