Pensé que al firmar los documentos, Daniel se calmaría un poco. Pero casi todos los días venía al hospital, trayendo consigo un equipo médico extranjero y, por supuesto, también a algunos periodistas. Su imagen de "esposo perfecto" no podía desmoronarse, y él se esforzaba por mantenerla.
Francisco, que ya había preparado un nuevo plan de tratamiento, se molestaba cada vez más con él, y siempre terminaban discutiendo.
—Daniel, te lo advierto, eso no es posible. Camila es mi paciente. ¡Que tu equi