Cuando Daniel regresó, parecía que el Grupo Castillo volvió a su ritmo normal de trabajo. No solo se reanudaron los proyectos, sino que también comenzaron los movimientos en los diferentes departamentos.
Valentina me contaba todos los días sobre los rumores de la empresa, pero no me interesaban demasiado.
Con la habilidad de Daniel, gestionar el Grupo Castillo no debería ser difícil. Marcos y Hugo no le eran rivales; si se concentraba en su trabajo, era el sucesor perfecto.
Además, ya tenía un h