—La policía lo detuvo para tomarle declaración, probablemente vendrá en un momento. ¿Ya pensaste en cómo se lo vas a decir?
Estela parecía haber llegado a prisa, con el cabello desordenado y el flequillo pegado a la frente, como si no hubiera tenido tiempo de arreglarse.
—No es necesario, por favor, mantén esto en secreto —Bajé la mirada y sacudí la cabeza.
—¿Estás bromeando? Tú...
Estela iba a decir algo más, pero fue interrumpida por Francisco.
—Respetaremos la voluntad de la paciente, pero de