Después de todo, las dos somos chicas.
"Veo que has regresado de tu misión de puta". Dice, mirándome de arriba abajo con cara de asco. Ni siquiera me sorprende su reacción. Cruzo los brazos sobre mis pechos y me rio entre dientes.
"¿Misión de puta? ¿Te refieres a la misma misión en la que solías embarcarte? Menos mal que te has puesto en la misma categoría que yo y que todas las demás chicas que han pasado la noche con Alfa Reagan. Por fin te estás dando cuenta de que no hay nada especial en t