PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
Parpadeo.
Parpadeo.
Parpadeo.
Por fin abro los ojos y me encuentro con unas cortinas negras y grises de apariencia sofisticada que cubren una ventana de cristal que va de la pared al techo.
No tenemos este tipo de ventanas en nuestras habitaciones del Harén. Intento sacudirme en la cama. Un peso me impide moverme. Casi vuelo cuando una voz profunda y áspera habla desde atrás.
"¿Dónde vas?". La voz pregunta y todo lo que se supone que debo saber aparece fresco en