"Debería preguntarte eso. Desapareciste de repente. Llevo todo el día y toda la noche intentando localizarte en vano".
"¿Y por eso viniste a esperarme?".
"Sí".
"¡No tenías que hacer eso! ¡No soy un niño!".
"Lo sé. Pero lo hice y lo volveré a hacer la próxima vez que decidas actuar como un adolescente rebelde!".
"¡Eres imposible!". Paso junto a él y voy hacia la casa. No me deja en paz, me sigue hasta dentro y ahora estamos en la sala, mirándonos fijamente y suspirando a intervalos.
"Te ves