PUNTO DE VISTA DE ACHILLES
Su pelo completamente revuelto. Su cara roja como un tomate y empapada en lágrimas. Sus ojos llorosos y sus labios temblorosos. Su mirada desesperanzada.
Pensaba que nadie iba a luchar por ella. Ni siquiera yo. Esa realidad hace que mi pecho se contraiga de dolor.
Lo que no sabe es que hay muy pocas cosas que no haría por ella.
Cada segundo que pasa en esa celda me quita cien días de vida. Necesité toda mi fuerza de voluntad para alejarme de ese calabozo y dejarl