PUNTO DE VISTA DE ASHANTI
TRES DÍAS DESPUÉS.
“¡Fresa!”, grito de dolor e inmediatamente, Nelly me suelta el cuello y se escucha un alboroto de los chicos que están alrededor. Me pongo de pie y miro a mi alrededor. La sonrisa victoriosa que veo en los rostros de estos soldados licántropos me irrita hasta la médula. Mi mirada se cruza con la de Alina, que me guiña un ojo y me muerdo los labios irritada.
Nelly y yo estamos en la cuarta ronda de nuestro duelo y hasta ahora, es un empate. Llevamos