KIARA
El corazón me salta del pecho, retumba con mucha fuerza casi como si se me fuera a paralizar de tanto que late, mientras Renata no deja de perseguirme. Me acorrala a una pared fría y sucia y me amenaza diciéndome todas aquellas bajezas y humillaciones que se repiten hundiéndome en el piso, porque me hieren tanto, que comienzo a creerme que no valgo.
La rabia, la ira y todo en mi colapsa que vuelvo a disparar.
Sus ojos verdes inertes me persiguen y termino en un mar de sangre que me empiez