Mundo ficciónIniciar sesiónREAGAN
Llego a la pequeña tienda del centro de la ciudad y Aníbal me recibe en su despacho. Dejo los objetos sobre el mesón, ya que no confió en nadie, y necesito hacer mis propias averiguaciones con respecto a mi madre.
—Esto es confidencial. No importa el precio, pero la información que saques de estos aparatos no puede filtrarse por nada de nada —advierto.
—Si, tan solo dígame que necesita en







