Jack se sonrojó.
Kelvin estaba sorprendido y no podía reírse de su amigo, porque ella acababa de opacarlo, también solo dijo un comentario.
_ ¡Tu secretaria es indomable amigo, nunca ami, una mujer me rechazó una invitación a mi suite! _ ¡Ella no hablo, me entrego una mirada que yo no me reconocía y tampoco sabia como interpretarla, a sí que lo tome como un no definitivo y era eso!
_ ¡Dejala, acaba de lograr un gran mérito, por ciento veinte millones, la subestimé demasiado, ahora veo porque