Entro en la habitación, ella está sentada en el borde de la cama. Su mirada perdida en un precipicio desconocido. No estaba ni lejos ni cerca. Pero estaba perdida en la pared, frente a ella.Me pare en la puerta para poder mirarla y estar completamente orgulloso de la mujer que tengo. Sin embargo, me llevé el susto de mi vida. Levanto la mirada y me encontré con los ojos nunca antes visto.
Estático por un momento, sorpresa de la nueva aparición en ella. Me asusté, si fue bastante. Mi padre esta