Después de hablar, con mi padre. Mire a la sala de operaciones. David. No había salido y esto me tenía preocupado. David salió con la cara pálida, lo que me preocupo mucho más. Lo miré y me puse nervioso.
_ ¡Ella…!
Aun sin terminar, su palabra entre como un loco demente en la habitación. Cuando, llegue, ella estaba dormida. Y los personales, le administraban, una inyección intravenosa. David, entro seguido detrás de mí. Me tomo por el hombro. Con su expresión seria. Y me sermoneó por mi impr